Diferencias entre cursos-coaching-desarrollo

 

Aunque todos los formatos de desarrollo del liderazgo, incluido el coaching, prometan ser exitosos, hay una diferencia entre ellos que debe ser tenida muy en cuenta.

En el siguiente gráfico hemos representado los 4 formatos esenciales de “desarrollo” atendiendo a dos variables fundamentales desde el punto de vista del participante:

a) la eficacia potencial del desarrollo alcanzado.

b) el grado de esfuerzo que le va a exigir a ese participante (compromiso).

Grafico Desarrollo - Dificultad asociada v1

El “coaching” no es el mejor formato para programas de desarrollo extensivos

 

Los formatos tipo “curso” son poco exigentes con el participante, basta con que se preste atención o se participe en las actividades propuestas por el monitor. Sin embargo, el desarrollo potencial que el participante puede alcanzar es bajo.

El formato “coaching” es, a priori, el de mayor potencial de desarrollo, pero demanda del participante un alto compromiso y esfuerzo psíquico. Esto es así porque el auténtico desarrollo pasa por darse cuenta de que estamos equivocados en algunas de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos, sobre el mundo o los demás. La mayoría nos resistimos a reconocer esto. Todavía más si ejercemos roles directivos que, al llevar aparejada una gran exposición, demandan construir cierta autoprotección.

Tener en cuenta esto es fundamental porque la mayoría de la gente no está dispuesta, a menudo inconscientemente, a arriesgarse a descubrirse fallos.

Por eso el buen “coaching ejecutivo” es un formato excelente pero sólo para unos pocos, no para la gran mayoría.

Las organizaciones que buscan auténtico desarrollo para un extenso grupo de personas, precisan formatos que tengan en cuenta lo anterior, formatos que faciliten el trabajo a la mayoría de los participantes, para los que, inicialmente, esforzarse tanto les supone una barrera.